Squizophrenia
Crónica de una transformación
CAP. I - ENTRADA 32
Problemas de salud
Día 19 – 13:50 P.M. | A 347 días para la transformación
Impasible, me dirijo hacia los servicios reservados para los trabajadores de la empresa. Creo que por hoy ya he sido demasiado tolerante. Mi ignorante, analfabeto y desgraciado responsable, se ha empeñado en destinar las tareas más sucias y degradantes en mi persona. Tareas que incluso escapan a mi competencia profesional, ya que consisten en limpiezas “a fondo” y demás derivados. Aún puedo decir que tengo suerte, pues podría ocurrírsele el enviarme a desatascar lavabos. Debo permanecer tranquilo y tener paciencia; ya llegará el momento.
La sanción impuesta sobre mí me obliga a acatar las órdenes de mi superior, siempre y cuando no sean completamente irrelevantes, bajo pena de ser expulsado de la empresa sin salario por un periodo máximo de treinta días, según la gravedad de mi comportamiento. Debido a ello, he decidido permanecer sumiso a las órdenes del responsable de mi sección. Me encuentro totalmente a su merced durante tres meses, el tiempo fijado por los estatutos de la empresa para que la sanción sea revocada. Sólo tres meses: después, ya veremos.
Me lavo las manos y la cara con agua fría y refresco mi boca con la misma. La jornada de hoy ha tocado a su fin. Varios compañeros se hayan en el interior del lavabo. Intento permanecer normal, incluso simpático, a pesar de que no siento ningún tipo de aprecio hacia ellos. Aquí, las apariencias son lo primero, las personas vienen después.
Camino hacia el exterior a través de un estrecho pasillo que une los aseos con la zona de taller de la empresa y el exterior. Salgo hacia fuera y enciendo un cigarrillo. El sol comienza a calentar, a juzgar por la sensación térmica que percibe mi cuerpo; o quizás mi cuerpo comienza a enfriarse, sin duda a causa del dolor al que es sometido. Sea como sea, el cielo luce radiante y despejado sobre mi cabeza. Un buen día, meteorológicamente hablando.
Con la señal acústica de fin de turno retumbando en mis oídos, me encamino los vestuarios para trabajadores, en un edificio anexo a la planta de producción. Hoy no tengo apetito, así que decido cambiarme de ropa directamente y marcharme inmediatamente de la maldita fábrica.
Abro mi taquilla. De inmediato, observo que mis pertenencias han sido removidas. Una fuerte oleada de calor invade mi rostro. Directamente, introduzco la mano derecha en uno de los bolsillos de mi chaqueta y extraigo mi billetera. La examino. La vuelvo a cerrar con un feroz movimiento. Los únicos tres billetes que se encontraban en su interior han desaparecido, y con ellos, mi agotada paciencia. De una brutal patada, la puerta de la taquilla sale despedida tres metros más allá de su abisagrado origen.
Docenas de miradas se posan sobre mí.
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6 COMENTARIOS >>>
Jjajajajá!!! Gracias por el piropo, nen. Lucho a diario por mantener el tipo, que después de unos 350 folios (a ojo de mal cubero) colgados no es poco... Pero bueno, con la rapidez con la que cuelgas me pillas en breve. Un fuerte abrazo!
Gracias Nes, tus palabras son todo un honor en este Blog. Felicitarte a tí también por tu novela blog, eres un crack de las letras.
Un saludo y venga, a cuidarte, no vaya a ser que protagonices alguna entrada de este Blog ;-)
Se me olvidaba (qué cabeza la mía, ayyyyy...):
Gracias por el enlace, yo también hice lo propio. No somos muchos los que nos hemos metido en esto de la novela-blog y tenemos que apoyarnos, jejejjé...
Saludos y rocanrol, brother!
Tenía pendiente desde hace días escribirte, pero el trabajo y mis problemas con la maldita alergia primaveral me han tenido loco, más cuando estamos preparando un proyecto nuevo que ya te contaré personalmente.
No puedo menos que felicitarte y traspasarte toda la positividad que puedo, porque realmente tienes mérito. Mantienes el tipo y el estilo desde el principio, sabes crear perfectamente la trama psicológica, la incertidumbre, la tensión y la intriga son fascinantes, anticipas perfectamente lo que va a suceder para que tengamos ganas de que llegue. ¡FASCINANTE!
Además tienes la capacidad de sacrificio adecuada como para publicar asiduamente, eso es un mérito.
Pero además hay que felicitarte por el currazo de diseño y programación, porque te has permitido el lujazo de no recurrir a una plantilla como el resto de los mortales.
Espero que cumplas tus objetivos personales con tu obra, porque serán bien merecidos...
Un beso también, Guarandina.
Acerca de nuestro protagonista, le haré llegar tu mensaje lo más pronto posible... Aunque te advierto que quizás la bienvenida al lado oscuro no sea tuya, sino de él para tí. Avisada estás ;-)
Ya vendrá su tiempo de cambiar lugar, y por lo que leo, viene pronto...
Un saludo y un beso para ti Abel. Y al hombre de la bitácora, dile, que si lo desea, con gusto le daré la bienvenida, aquí, al lado oscuro de la fuerza.








