Squizophrenia
Crónica de una transformación
CAP. I - ENTRADA 28
Problemas de salud
Día 17 – 08:45 P.M. | A 349 días para la transformación
Hoy he despertado en compañía de un cielo despejado. Menos mal, ya era hora de que los fríos y tristes días grises de este invierno comiencen a desaparecer de nuestra húmeda existencia, al menos hasta la próxima estación invernal.
Debido a la poca comunicación que he mantenido con mi esposa desde ayer por la tarde, he decidido que vamos a volver a pasar el final de semana en casa de mis suegros. Sé que a ella le gusta, lo pasa bien en compañía de su familia, y mis hijas disfrutan simplemente con el mero hecho de salir de casa; eso ya les supone una aventura divertida. Además, no tengo ganas de pasar dos días concursando con mi esposa para ver quien consigue el primer premio: enfadar a su oponente lo máximo posible. No me siento con fuerzas de mantener una discusión, al menos con ella. Aunque realmente, son los rayos de sol que se filtran por la ventana de la habitación los que verdaderamente protagonizan mi matutina decisión. Hace un día espléndido para disfrutar de mi potente motocicleta.
- ¡Cariñoooo! – grito, mientras me aseo en el cuarto de baño.
- ¿Qué te pasa? – contesta fríamente, mientras me mira desde la puerta de acceso al baño.
- Pues que hagas las maletas. Vamos a casa de tus padres este fin de semana.
- ¿Ahora? ¿Y ahora por qué quieres ir? –me dice, mientras comienza a aflorar una mirada de felicidad disimulada en su cara.
- Porque hace buen día. Porque vosotras lo pasáis bien, y porque voy a sacar la moto hoy. Tú te llevas el coche. ¿Vale?
- Ahora no tendría que ir. ¿Sólo por la moto, no?
- Mira, guapa. Ya te he dicho lo que pienso. Si ahora no tienes ganas de ir, es tu problema. Yo me largo con mi moto – le digo, en un tono ya aumentado en decibelios.
- Buenoooo. Preparo las maletas y nos vamos.
Se marcha de la puerta del cuarto de baño con cara de satisfacción; la batalla de ayer ha sido resuelta con una victoria aplastante hacia ella. Aunque eso es lo que ella cree, la verdad es que yo me he dejado vencer misericordiosamente. No necesito más problemas de los necesarios, y mucho menos en mi entorno familiar. Cuando las aguas vuelvan a su cauce, me ocuparé personalmente de mantener mi vitrina de victorias bien repleta de trofeos.
Mientras mordisqueo mi fantástico remedio sabor menta contra el dolor, termino de colocarme el ajustado mono de piel que uso para mis salidas en motocicleta. Repaso la documentación de la misma y la introduzco en uno de los bolsillos interiores del protector atuendo. Escucho los nerviosos y felices gritos de mis niñas mientras su madre las prepara para el viaje. Junto a la documentación, deposito unas cuantas dosis de Tonopan, Paracetamol y Diazepam; mi mejor compañía últimamente.
Otro fin de semana en (su) familia.
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3 COMENTARIOS >>>
Al presionar mi nombre aparece la página... pero está bien por aquí te lo dejo http://andreita-goth.blogspot.com
Saludos! Y felicitaciones por tan fabuloso blog!
Hola Andrea.
Estaré encantado de leerte. Pero déjanos un link para ello ;-)
P.D.: Si tienes problemas en agregar un enlace, no dudes en comunicarlo. Un saludo.
Solo quería pasar a leer escritos... pero fue inevitable no dejar un comentario. Muy buena la creación literaria e imagino que es personal, pero sí no lo es, pues muy buena creatividad. Te invito a que me leas y me dejes tu comment. Saludos colega!







