Squizophrenia
Crónica de una transformación
CAP. I - ENTRADA 25
Problemas de salud
Día 15 – 9:00 P.M. | A 351 días para la transformación
El tema de conversación de la empresa soy yo. Lo capto en las miradas que se posan fugazmente en mí mientras mis (compañeros/as) disfrutan del almuerzo. Estamos sentados en varias mesas, en el área de descanso de la empresa, mientras procuramos terminar el refrigerio que cada cual se ha traído de casa en el breve cuarto de hora que tenemos estipulado como tiempo para “bocadillo”, según el convenio. Hoy más de uno no va a lograr terminar su bocadillo, debido al uso excesivo de la lengua. Todo y así, nadie es capaz de preguntarme directamente por el motivo de mi sanción. Ni por lo ocurrido. Ni por mi dolor.
La empresa donde trabajo es así. Es un nido de víboras en el que no puedes tener ni un descuido, sino quieres salir herido por cientos de picotazos de viles reptiles. Yo tuve un descuido, y ahora pago mi castigo. Mañana será otro, y tendrá que cumplir su penitencia también. La plantilla de trabajadores, con el paso del tiempo, se ha convertido en una especie de población, de tribu, en la que existen clases sociales y distintos status dentro de ellas, al igual que ocurre en la sociedad de una gran urbe. Depende de tu clase social: (en este caso, depende de la sección donde trabajes), tendrás un status otorgado por el resto de tus compañeros: (tonto, listo, feo, guapo, malo, bueno, pesado, simpático, canijo, gordo, etc.…). Tengo claro que mi status ha sido reasignado a una palabra diferente a la que tenía con anterioridad. Sus miradas me lo dicen todo.
Mientras termino de comer, caigo en la cuenta de que no he visto a mi responsable desde nuestra interesante reunión en Recursos Humanos. Es un cobarde. Sí, ese es el status que le asigno: COBARDE con mayúsculas. Otorgado por méritos propios, gracias. Igual que el resto de mis compañeros, que ahora mismo no merecerían nada mejor que morir agonizantes por algún tipo de tragedia imprevisible tal como la caída de un gran meteorito o la explosión de una bomba atómica en el mismísimo centro del complejo industrial. Amén.
Una señal acústica informa del fin de tiempo de descanso.
Leído: 287 veces | 0 comentarios | Añadir comentario | Permalink


No hay comentarios para esta entrada...








